lunes, 27 de abril de 2015

RECLAMAMOS JUSTICIA A LOS QUE ESTAN EN EL PODER A LOS JUECES

Ha muerto un profesor. Ha muerto un amigo de los niños. Ha muerto un hombre cumpliendo con su deber. Ha muerto aquel que expuso su vida más de una vez por que en España hubiese algunos niños mejor
Estamos luchando denodadamente por los derechos de los niños.
Estamos haciendo campaña para que los niños vivan, para que se encuentren al llegar con unos brazos que los acojan, con unos profesores que los eduquen, que de un niño inconsciente haga un hombre de bien.
En todo el mundo se sabe que decir “Tener uso de razón” significa que desde cierta edad el niño ya puede usar de su razón para el bien o para el mal.
Si se refugia en leyes hechas por jueces con menos capacidad vemos que los niños no tienen uso de razón hasta los 14 años.
Y eso es mentiras. Una gran mentira.
El niño tiene uso de razón a partir de los siete años. Sabe muy bien que lo que hace es el bien o el mal.- (Yo mismo tenia uso de razón antes de los 7 años, y no soy ningún adefesio. Soy como todos)
Y si alguien lo ignora para eso están las Leyes para decirle a un niño que sus derechos terminan donde comienzan los derechos de los demás.
No es el primer niño que mata a sus padres, catana en mano o martillo y hoz
No es el primer niño que se convierte en asesino porque sabe que no lo van a castigar, y que si lo castigan va a ser con unas débiles reprimendas
No es el primer niño que tira y pisotea la honra y fama de su familia, porque sabe que no va a ir a trabajos forzados, porque sabe que a él nada le pasa.
Hoy los niños contestan muchas veces a sus padres o superiores: “Si te atreves pégame o tócame y vas a saber lo que es bueno” Y los jueces saben cuantas y cuantas veces esos niños van a denunciar a sus padres por cosas insignificantes..
No es el primer niño ni será el último que denuncia a su madre, a aquella mujer que lo dio todo por el niño, y la hacen ingresar en la cárcel, mientras el niño queda gozando de su odisea,
No es el primer niño que se convierte en maestro de otros para decirles que si hacen esta fechoría o aquella nada les va a pasar porque son menores.
Menores? ¿Menores para qué?
Hay niños que violan a sus semejantes, por cualquier cosa. Que desgracian a una muchacha porque ellos son niños, que matan a una persona porque son menores y les sirve ante la injusta justicia decir que han oído voces.
He educado muchos niños. He tenido que enseñar a niños dóciles y difíciles. Pero el castigo ha sido proporcional. Y al ser proporcional de mi colegio han salido niños bien educados, dóciles, respetuosos, caritativos y hoy son hombres que saben agradecer el bien que se hizo a su tiempo.
Pero los gobiernos, son los primeros que tienen que implorar el meaclupa. Porque ¿Quién es un Ministro para decirle a un padre como tiene que educar a su hijo? Solamente en caso de que el castigo sea desproporcionado entonces debe intervenir el Ministerio.
Lo que en la actualidad está sucediendo ahora entre la niñez, entre la adolescencia, entre la juventud no ha sucedido siempre. Ha sucedido y está sucediendo desde que los gobernantes se han puesto a educar y gobernar en casa ajena. ¡Eso es una vergüenza!
Si dejásemos a los padres educar a sus hijos podríamos estar seguros que ellos los educarían con mano de hierro y corazón de amor. Pero hoy les han quitado a los podres el poder educar a sus hijos. Un hijo no puede recibir una reprimenda. No puede recibir un grito, no puede recibir un cachetito que ni duele.
Pero esos niños son los autores de esas puñaladas, de ese cortar cabezas que ruedan confundidas por los suelos, de esas niñas o niños o jóvenes deshonradas porque ellos saben muy bien que nada les va a suceder. “A un colegio, o a un centro de salud, y ya está.”
Y si caen las vidas de los gobernantes, de los que han impuesto esas leyes, veremos a ver como gritan.
No. No se va hacer nada. No se hará, porque el mal ajeno solo duele a los vivos, y los muertos se callan.
Se callan, sí. Pero cuando veáis un pueblo, una nación, una tierra llena de seres humanos como hienas, sin fe, sin honor sin ley, imitando a las fieras (porque la fe es necesaria para educar, porque el honor es necesario, y porque la Ley es necesaria) entonces no os arranquéis los pelos, ni os rasgueis las vestiduras porque todo mal tiene sus raíces en el tiempo.
Ahora aun los que están haciendo propaganda, a veces con promesas que a nadie interesan, se centraran en poner la justicia en su lugar, en marcar los derechos del niño, de los jóvenes y de los mayores, entonces con esto bastaría para que, respetándonos mutuamente hiciésemos una Patria Sana, Fuerte y Grande,
Pero cada vez más los niños no harán uso de su razón, que por regla natural comienza a los siete años. Y seguirán los mayores saliendo a la calle con miedo, porque cualquier ballenato puede sacarles la vida.
Hace unos años, dos chiquillos en Barcelona se pusieron con una cuerda de tanza a los dos lados de la carretera, y cuando pasaba un motorista le segaron la cabeza. ¿Ha sido esto insertado en periódicos? Pues solo un renglón y un día. Luego todo quedó igual
Pero acordaros gobiernos que pensáis que se puede dejar sin castigo a un mayor de nueve o diez años. Acordaos que no pasará mucho tiempo en que vuestras lágrimas serán de sangre.
Cada uno debe ser castigado por las leyes según el crimen o el delito que haya cometido. Ni más ni menos. Luego depende del arrepentimiento para ir recortándole el castigo, y siempre debe ser ejemplar.
Tengan en cuenta todos los que hoy manejan la justicia que hay en el hombre algo de niño hasta la tumba como hay en el niño algo de hombre desde la cuna. Y ese algo ya está formado a partir de los siete años.

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