domingo, 26 de mayo de 2013
HOY ESTOY PENSANDO…
Hoy es domingo. Se celebra el día de la Sanísima Trinidad, por lo tanto el Día del Amor, ya que la santísima Trinidad es AMOR.
No tengo ganas de salir.
El teléfono suena a veces en esta tarde de sol español. Un sol que poco a poco se va acercando a su crepúsculo. Pero no lo cojo. Leo en su pantalla: Montenegro….Otra llamada: Aguirre- Luego otra Masané- Y otra Mas i Xarsal… Son mis amigos que deben invitarme a salir. Pero yo hoy no tengo ganas de salir. Quiero pensar, quiero recordar.
Las golondrinas vuelan dejando un canto monótono, dando vueltas sobre el jardín, pasando en vuelo raso sobre la fuente que mana clara y sonora en un bello rincón, bajo la tutela de verdes y altos árboles que ahora se mueven en la brisa crepuscular.
Entonces me siento cerca del pequeño lago azul donde los peces de colores asoman en espera de que les de unos granitos.
Las últimas abejas del día liban de los cálices de las flores para llevar a sus colmenas, que están al otro lado del jardín el dulce néctar que afanosas llevan en sus diminutas patitas.
Algunos niños pasan por el sendero por donde tiene su entrada el jardín, y cantando se van hacia el cercano bosque por donde deben pasar para llegar a sus casas. El eco de sus voces se pierde a lo lejos mientras el ronco son de las ondas va y viene hasta mis oídos.
Ya en el cielo asoman los primeros luceros, como luciérnagas que se dibujan en el pequeño lago.
Yo pienso. Estoy abstraído en mis pensamientos. Unos dulces recuerdos asoman como venidos del profundo de la lejanía. Es el recuerdo de mi primer amor.
Aun me parece el estar viéndola desde el mirador del colegio, cuando pasaba con otras adolescentes riéndose con esa alegría que brota de un alma pura.
Aun no era mi novia. No me atrevía a charlar con aquel ángel centro de la alegría y de los juegos de su todavía niñez. Y yo ya tenía dieciocho años.
Una tarde se acercó, mientras yo contemplaba el ir y venir de tanta gente, algunos de los cuales entraban a hacer una visita al templo de María Inmaculada.
También ahora ella, vestida de azul, dejando caer sus largos cabellos rubios sobre su espalda, se acerca y me pregunta: ¿Cómo te llamas?
-Carlos Javier.
-¿No debías estar hoy en la fiesta?
-Debía, pero… Estoy aquí.
-¿Sabes si hay algún sacerdote confesando? Es que mi hermanita hace su primera comunión el próximo domingo y deseamos acompañarla.
-No sé si hay ningún sacerdote porque se acabaron los oficios. Pero si queréis os envío a algún sacerdote. ¿A cuál preferís?
-Al Padre Miguel.
-Entonces esperad un poco.
Casualmente el Padre Miguel estaba orando en el templo. Y muy amable las atendió. Al salir, le digo a la que admiraba:
-¿Y tú tampoco vas a ir esta tarde a la fiesta?
En ese momento las campanas desgranaron las nueve de aquella tarde, y sin esperar respuesta me despedí, porque había que bajar al comedor junto con los niños que en aquel colegio tenia a mi cargo.
Mientras el crepúsculo silencioso extendió su manato sobre el enorme patio donde jugábamos en los recreos, y la noche iba encendiendo entre sombras las perlas que escondía en la bóveda celestial, pensaba en los bellos ojos de aquella muchachita, de la cual ni siquiera conocía su nombre.
Pasaron unos días. Sentado sobre la barandilla del mirador del templo veo que pasa con sus amigas.
Bajé las escaleras y la invito al paseo. Era un paseo donde todas las parejitas iban a pasar el rato en los atardeceres.
Me dijo que podría acompañarla, y junto con mis dos inseparables amigos nos fuimos hasta el Paseo del Príncipe.
Después de algunas vueltas nos sentamos todos a tomar unos helados, porque el caluroso día hacía sentir demasiado calor.
Mis ojos se posaron en sus pupilas azules, mientras me preguntaba:
-¿Tienes novia?
-No. Tengo otros proyectos. Pero me gustaría salir contigo.
Pocos días después era mi compañera en los paseos del Príncipe. A veces me presentaba amigos, y amigas, así pasábamos los días y los meses.
Me había enamorado.
Pero todo en esta vida se acaba. No es duradera la felicidad, pues cuando piensas que comienzas a disfrutarla desaparece.
Un buen día me dice: Tengo una noticia. Tal vez no te agrade, como a mí no me agrada.
-Pues ya puedes decirla. Te escucho.
-Para la próxima semana embarcamos para Estados Unidos. Ya sabes, mi padre ha decidido continuar allí sus investigaciones y nos vamos todos.
No le contesté. Ella debía obedecer a sus padres. Yo debía esperar su regreso a España.
Después….Después los primeros días se hacían aburridos. Pero debía pensar en mis estudios, y esperar sus cartas. Lo único que en ese tiempo nos ponía en comunicación.
A los dieciocho años se siente uno lleno de ilusiones. Todo es vida de colores, todo es alegría y bienestar. Pero ahora…
Poco a poco todo se va olvidando. No es duradero el amor, tampoco lo es la tristeza... Y me fui a Bilbao. En Bilbao conocí a otras personas, aunque es cierto que un amor cortado es como una rama cortada, que siempre deja una herida en el alma. Y aunque quiera brotar nunca es la misma.
En estas cosas estaba pensando mientras min perro Patón dormía tranquilo a mis pies, levantando de tarde en tarde la cabeza como diciéndome: ¿Pero tu qué piensas, amigo? Los perros también comemos.
Y hoy, pensando en esos dulces recuerdos pasados, me quedé dormido en el sillón, hasta que la sombra juguetona de las ramas de los arboles me despertaron junto con el trinar de cientos de niños, cuyo colegio está a pocos pasos de mi casita.
CUANDO CMOMIENZA LA VIDA HUMANA?
La vida en todo ser humano tiene solo un comienzo. El comienzo no está en el dia siguiente de un acto sexual. Tampoco está cuando se va formando un feto en forma de persona.
La vida comienza en el mismo instante del acto sexual, porque es en ese instante cuando la union sexual del hombre y la mujer reclaman un alma espiritual a Dios.
O bien Dios entrega un alma para que estos espermas comiencen una vida humana, o bien Dios nunca entregará un alma al producto de esa unión sexual.
Si entrega un alma la entrega con la misión de que anime a los espermas en el proceso de un principio de un ser humano, que a los nueve meses (mas o menos) terminará este proceso, y del seno materno brotará una vida humana como la de cualquier otro humano. Sin un alma jamás se podria desarrollar una vida. porque el cuerpo es materia y el alma vida.
Entonces poner trabas para que esa vida no se desarrolle desde un principio es poner trabas para que no de fruto una simiente a la cual solo le falta un tiempo para convertirse en niño. Es abortar una vida. Y abortar es esterminar, matar, destruir...
Ahora bien: El hecho de que un gobierno reconozca o no reconozca que existe una vida humanan no quita ni pone nada a una realidad como la antedicha.
Pensemos que cualquier gobierno se basa en comprobaciones más evidentes, como son algunas pruebas quimicas para estar seguro de que en realidad hay ya un embarazo.
El reconocer ese embarazo desde el primer momento no es facil, porque se necesitarian procedimientos mas sofisticados. Y ésto es porque no siempre Dios entrega un alma a un acto sexual, a unos espermas para que se formen como humanos. Hay razones humanas que solo Dios conoce.
Ya descrito el comienzo de la vida, toca al gobierno dictar leyes para reconocer si a ese ser humano le da el nombre de persona o no. Pero tampoco quita ni aporta nada que un gobierno dicte sus leyes ante la realidad de un ser que se forma.
El gobierno solo hace que reconocer unas leyes dictadas por los hombres. Pero nulas ante una vida que solo Dios conoce desde un principio
jueves, 23 de mayo de 2013
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
El Cardenal Rouco Varela acaba de nombrar a ocho exorcistas ante la avalancha de demandas de los fieles de Madrid que se sienten poseídos por Satanás.
Es un caso único en toda la Historia de España. Un caso que desde ahora formará parte de la historia de España, pues jamás se han solicitado tantos casos de posesiones diabólicas. Jamás se han conferido esta misión a ocho sacerdotes juntos en toda la Historia de España
No eran precisos los exorcistas porque muy raras veces se solicitaba uno. No había posesiones satánicas, o había muy pocas.
Muchos quieren liberarse de posesiones diabólicas, otros de casos maléficos. Y este mundo de casos exotéricos crece y crece sin cesar. Se podría decir que es una infestación diabólica que va tomando posesión de los cuerpos humanos.
Estos sacerdotes escogidos por el Cardenal Rouco Varela son de los mejores sacerdotes, llenos de ciencia, sabiduría, doctrina sana, y vida santa.
Ellos llevan la misión de enfrentarse cara a cara con Satanás.
España hasta ahora gozaba de tranquilidad y paz. Al acudir el pueblo, y los pueblos en gran cantidad de casos recientes, hubo que preparar de prisa y corriendo a ocho sacerdotes para ejercer el Exorcismo. Hubo que recopilar conocimientos sobre la materia. Y se están preparando a marchas forzados a los nuevos sacerdotes para exorcistas.
Hubo que acudir a viejos exorcistas para que ayuden a los nuevos sacerdotes, y hacer copias del RITUAL DE EXORCISMOS aprobado por Juan Pablo II.
De veras esta noticia es como para poner los pelos de punta
También se ha habilitado el viejo ritual “Rituale Romanum, que data de los años 1.614. También el ritual de 1952
Gabriele Amorth, un Padre Paulino, escribió un libro muy valioso, titulado “batallas contra el diablo” son sus experiencias durante muchos años de exorcista. Este Padre era el Exorcista Oficial del vaticano.
El caso es que parece que Satanás ESTÁ POSEYENDO CUERPOS, PERSONAS, QUE HACEN COSAS Raras.
Cada exorcista se le ha asignado un número de tres o más psicólogos y psiquiatras para saber si la posesión es diabólica o si es psicotica.
Pero no solo ocurre esto en España. También en Milán, y otros lugares van aumentando estas posesiones satánicas.
En España piden un teléfono para encuadrar todas las llamadas para encontrar sacerdotes exorcistas, pero El Cardenal Rouco Varela dice que por el momento no se puede, que acudan a las vicarias, y allí les dirán a quien pueden acudir.
También los exorcistas están estudiando el mundo de las drogas, de las sectas y otras causas para no confundirse en ningún caso.
Hoy esta noticia es solo una noticia. Pero por ser de la índole que es debemos estar muy atentos, y acudir a los sacerdotes tan pronto como sea posible, no olvidándose de los consejos del Psiquiatra y de otros profesionales de la medicina.
Puedo decir que se están efectuando curaciones con la intervención de los sacerdotes. Aunque algunos casos pertenecen a causas de enfermedades siquiátricas. Muchos casos se están curando con el Exorcismo.
martes, 21 de mayo de 2013
¿QUE ES EL CIELO?
Desde niños hemos oído o leído que las personas buenas van al cielo, las personas malvadas van al infierno. ¿Pero que es el cielo?
Nuestros padres no nos lo han explicado bien, porque tampoco ellos sabían cómo era el cielo. Nuestros profesores estaban atentos a tantas otras cosas que tampoco sabían muy bien como era el cielo, y trataron de explicárnoslo así de pasada, como quien debe explicar a un niño un cuento que él no cree.
Los Teólogos trataron de buscar en los libros lo que era el cielo. Pero en los libros había pocas referencias, y por eso nos han explicado un cielo hermoso, pero muy lejos de la realidad, porque al no entender nada de lo que es o hay de positivo en el cielo se limitaron a decirnos lo que no hay. No hay frio, ni calor en exceso, no hay sufrimiento, no hay malestar, no hay dolor ni muerte…. Pero no nos han explicado lo que hay.
Dejamos a todos los Teólogos, maestros, padres y sociedad a un lado, y vamos más arriba. Vamos a las Escrituras Sagradas y buscamos a ver si alguien nos puede decir como es el cielo
Nos encontramos con San Pablo que nos dice: Ni ojo vio, ni oído oyó, ni lengua humana será capaz de decirnos lo maravilloso que es el cielo.
Es decir, no nos ha dicho nada o casi nada, porque no encontró palabras para explicarlo ni persona humana para entenderlo.
Y al cielo se nos fue sin poder explicárnoslo
Entonces los humanos seguimos preguntándonos unos a otros ¿QUE ES EL CIELO? ¿Qué HAY EN EL CIEKO? ¿Qué se disfruta en el cielo?
El cielo es la plena felicidad. Es como un mar de felicidad que rebasa todo entendimiento, y de la cual puede disfrutar toda criatura que está en el cielo. Es actividad deseada, descanso junto al mismo Dios, Amor total, donde uno ama a todos por su belleza, por su grandeza, porque al contemplar unos a otros llena al espíritu de total alegría, de un encanto inexplicable-
Es sentirse amado de todos, y cada uno ser el centro de la atención, del total amor de todos. Es una amistad con todos los habitantes del cielo tan grande, tan inmensa que cada uno se sumerge en esa amistad tan pura que deleita indeciblemente todos los sentidos del alma. Es convertirse cada espíritu en todos los sentidos que hoy disfrutamos, y muchísimos otros sentidos que en la tierra se ignoran. Así la mente estará clarísima, llena de bellos pensamiento, los oídos escucharán bellas y armoniosas palabras siempre de amor. Los ojos contemplaran a Dios tal cual es. El olfato aspirará el enardecedor aroma celestial. El aroma de Dios
Pero mucho más cuando comprendemos que el centro de tanta dulzura, de tanta dicha, de tanto amor es el mismo Dios, en el mismo Epicentro de la Santísima Trinidad.
Allí veremos la fuente que mana todo amor a cada uno de nosotros, haciéndonos sentir el centro del amor de Dios.
Allí comprenderemos todos los misterios que en la tierra no podíamos comprender. Comprenderemos a Dios uno y Trino. Uno en esencia y trino en personas.
Allí el Espíritu Santo invadirá de dulzura, de felicidad y dicha todo nuestro espíritu, haciéndonos participar del mismo espíritu de Dios.
Todo eso será lo que el alma humana desea. Y lo deseará de tal manera que aumentará su gozo al verse colmada de tanto amor, deificada en la misma esencia divina.
Será todo esto el cielo. Y será mucho más que ahora no se puede explicar, porque para explicar el amor a una persona hay que conocer a esa persona, y aquí no conocemos a dios. Es el premio de los que un día serán habitantes de ese cielo.
Pero sobre todo el cielo no será un lugar, sino el disfrute de todo bien, doquiera que estemos.
La inteligencia se agrandará tanto que conoceremos con exactitud todo el mundo que orbita sobre nosotros, y que en una noche sin nubes llamamos Galaxias. Todo lo comprenderemos, porque Dios agrandará nuestra inteligencia hasta grados infinitos para hacernos más felices.
Estar en la total amistad de Dios, de Jesucristo, del espíritu Santo, de los santos, de la Virgen, eso será lo más MARAVILLOSO.
Saber que esa felicidad jamás se acabará, porque seremos inmortales como el mismo Dios, nos llenará de alegría.
Pero aunque el alma no necesite del cuerpo para disfrutar todo, por un querer de Dios también nuestros cuerpos, que hoy tanto amamos, también estarán con nosotros, disfrutando plenamente de todas las maravillas celestiales al igual que el espíritu que un día los vitalizó.
Esto es el cielo. Ese cielo tan escondido a nuestros sentidos porque si lo vislumbrásemos tal cual es no podríamos ni querríamos estar en otro lugar que no fuese el cielo.
Las añoranzas, el dolor, los miedos…todo eso ha quedado en esta vida. Eso no entra en el cielo. Porque eso es ahora un medio para alcanzar el cielo.
Es por eso que en esta vida debemos vivir como un peregrino que va caminando por medio de campos elíseos, o por tenebrosos bosques en noches oscuras. Pero sabe que ese no es su fin, sino un medio para llegar a su fin.
Otro día hablaré un poco más… del cielo.
domingo, 5 de mayo de 2013
LA SOLEDAD
Uno de los mayores tormentos que existen en esta vida es la soledad.
Los recuerdos de un pasado ayer, brotan y retornan a la mente como olas que, constantes, van y vienen a morir a la playa. La playa de la vida de una existencia ida.
Al nacer nos encontramos en la compañía de nuestros padres que nos arrullan con su amor. Luego nuestros hermanos que un día y otro juegan con nosotros, nos enseñan con paciencia a pronunciar las primeras palabras, nos cuentan historietas que llevan nuestra imaginación a hermosos paraísos de hadas, donde reina siempre la alegría.
Después los amigos que conocemos en los colegios, que poco a poco van entrando en nuestra amistad hasta ser como hermanos que prolongan la familia más allá de nuestro hogar.
Después cuando ya somos adolescentes vamos conociendo personas que entran en nuestra vida, novias o novios, donde se despierta otro amor más sublime, más fuerte, que nos hace amar a aquella persona hasta hacerla vida de nuestra vida, como dos cuerpos en los que vive una sola alma.
Ya perfeccionado ese amor formamos un hogar
Dos seres que se unen en amor y felicidad. Luego Dios nos envía los hijos, que con sus risas inocentes y sus juegos vienen hacernos compañía a ese nuevo hogar.
Es entonces, en el seno de esta nueva familia, antaño desconocida, donde encontramos la plenitud de la amistad.
Con alegrías, y escaseces, con más o menos economía, vamos haciéndonos mayores al lado de esos seres aparecidos ahora, antes ignorados, que nos hacen participar en su vida.
Luego ellos también van formando sus hogares. Y poco a poco nos dejan otra vez solos.
El marido con la mujer. Desde ahora ya la vejez se acerca. Esa vejez que trae aparejados casi todos los males que se esconden en la vida: Falta de oído, de visión, de tacto, de aquellos sublimes momentos que antaño habíamos vivido. Los dolores son ya nuestros inseparables compañeros. Parece que todo el mal se nos viene encima.
Pero no. Aún falta algo más. Aún falta el sufrimiento más grande, el sufrimiento de perder la pareja, porque Dios se lleva a aquella o aquel que tanto hemos amado.
Y ahora, a tanto dolor hay que añadir el dolor de la soledad.
En la soledad afloran los recuerdos del pasado. Afloran aquellos sentimientos que ahora están marchitos en nuestro corazón como una flor deshojada. Aquellos sentimientos de amor de un lejano ayer. Y una cortina de lágrimas se derrama por dentro de nuestro ser. Una cortina que envuelve en penumbra todo el futuro y el presente.
Y aunque una lágrima salobre que todo lo acibara ruede por nuestras mejillas no es capaz de arrojar todo el amargor que nos brinda una soledad que se cierne sobre nosotros como una agonía que no nos deja vivir ni morir.
Así, en la ancianidad, en la soledad, en el dolor y el desprecio de todos aquellos que les hemos dado nuestra amistad, y ahora pasan delante de nosotros y no nos reconocen….así va acabando la vida que vamos arrastrando.
La soledad, ese dolor que es un torbellino de dolores, y que uno debe vivir en medio de tanta gente, porque la mente turbada se siente sola, porque los ojos sin vista nos dejan en la oscuridad, porque los oídos sin sonidos nos alejan de todo.
¿De qué nos sirve una sonrisa si no la vemos? ¿De qué nos sirve un consuelo si no lo percibimos?
Esa soledad, la que también Jesús ha padecido en la Cruz, y que le hizo decir: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado? ¿Y Tú mamá, también me has dejado solo? ¿Qué mal he hecho para encontrarme así?
Este es el fin de cualquier vida, este es el dolor que nos brinda el cáliz lleno de amargor. Y de él todos beberemos
Cuando estamos jóvenes no pensamos esto. Pero los años pasan. Pasan sin cesar, pasan en rápido vuelo... Y aquello que hoy se nos antoja lejos, muy lejos, también llegará.
ACEPTEMOS SIEMPRE LO QUE DIOS QUIERE
Jesús está subiendo a un monte, debe ser a medio día de un día lleno de sol y calor. La gente de los poblados lo sabe y poco a poco van acercándose hasta Jesús.
Les explica una bella parábola en la que resplandece el amor de Dios por cada una de sus criaturas, en especial por los que sufre, sea este sufrimiento el que sea.
Cuando acaba se sienta, lo mismo hacen los discípulos. La gente no quiere irse y piden a Jesús que les siga hablando.
Dos hombres suben al monte con un bulto cada uno sobre sus hombros. La gente que ocupaba un gran espacio al lado de Jesús se arrima a un lado y otro para dejar pasar a los dos hombres. Llegan cerca de Jesús y posando aquellos bultos en el suelo les quitan un manto que los cubría. Son dos niños enfermos, que gimen y lloran bajo un intenso dolor.
Arrodillados los hombres ante Jesús uno dice:
-Señor, tú que amas a los enfermos…éstos están enfermos. No pueden ver. Los médicos han tratado de curarlos con fuego e incisiones, pero solo han logrado agravar su dolor. Señor, ten piedad de ellos, porque tu amas a los niños y a los enfermos.
Ahora Jesús se vuelve a los niños que tienen vendados los ojos y la cabeza y pregunta:
-¿Desde cuando estáis así?
Pero los niños no responden. Lloran terriblemente, se convulsionan y tratan de escapar. El padre dice a Jesús.
-Es que tienen miedo que los atormentes con fuego, señor.
-No os voy hacer mal. Confiad en mi. ¿Como os llamáis?
Es el padre que contesta: Este se llama Fara y la niña Tamar.
-¿Quieres que te cure Fara?
-No quiero que me toques
-¿Crees en mi? ¿Sabes quien soy?
-Mi padre me ha dicho que eres Jesús de Nazaret, ese que hace milagros y que eres Hijo de Dios.
-¿Quieres creerlo tú, Fara?
-Si, Señor.
-¿Y tú, niña?
Pero la niña no contesta. Llora terriblemente. Entonces Jesús toma a Fara en sus rodillas y le dice:
-Ten fe. Déjame sacarte las vendas.
Jesús desenvuelve las vendas con cuidado. Aparecen sus ojos quemados, heridos y cerrados, sin pestañas, sin cejas. Las órbitas están destrozadas.
Jesús pone su mano sobre los ojos y dice:
-Quiero que la luz venga a tus ojos. Quiero que esa luz alumbre todos los días de tu vida.
Saca los dedos de sobre los ojos de Fara y éste lanza un grito de alegría. El padre cae de rodillas mientras el niño dice.
-Veo, veo. Puedo ver. Tamar deja que te cure PARA VOLVER A JUGAR JUNTOS. Al decirlo se lanza al cuello de Jesús en un abrazo apretado. Así está un rato, luego abraza a su padre y dice a su hermanita:
-Deja que te cure. Ha sido como una caricia de mamá. No me ha hecho ningún daño.
Pero la niña llora, aunque consiente que su padre la ponga sobre las rodillas de Jesús.
Entonces Jesús desenvuelve las vendas. Aparecen unos ojos llenos de postillas purulentos que derraman ese pus por las mejillas, huelen a corrompido. La niña con sus manitas tapa los ojos. Jesús saca esas manos de los ojos y limpia con sus manos su mejilla purulenta.
Jesús hace lo mismo que con el hermano. La niña al verse CURADA CON VISTA Y SIN DOLOR ABRAZA AGRADECIDA a Jesús, mientras el padre inclinado en tierra llora de alegría y besa los pies de Jesús...
Un anciano fariseo que también es ciego y que ha estado muy atento a lo que sucedía está sentado sobre una piedra. Un amigo le dice:
-Debieras de pedir tú también que te cure tu ceguera. Si se lo pides serás curado
Pero el hombre entre gritos convulsivos dice:
-¿Yo ¿ ¿yo pedirle a ese demonio que me cure? Prefiero estar ciego todos los días de mi vida.
Otros vitorean al anciano y muchos se ponen en contra de Jesús porque había currado a dos ciegos en sábado, diciendo que solo puede ser un demonio.
El padre de los niños dice a Jesús:
-Lo siento, Señor, que por mi culpa tengas que oír semejantes oprobios.
-No sufras por mi, buen padre. Es el amargo pan de cada día que me brindan los hombres por el bien que se les hace.
Vete a tu casa, ama y adora a Dios, y procura instruir en la fe a tus hijos.
Se que con la enfermedad de tu hermana sufres. Solo Dios podría devolverle la salud.Nadie puede borrar de ti el dolor, pero es necesario que en todo se cumpla la voluntad de Dios. Las razones de Dios no las comprendemos, no es fácil comprenderlas hoy. No está Jesús en medio de nosotros para devolvernos la vista yla salud en nuestros males, pero nos dejó una frase que pronunció este día que dice:
“Cuando estemos más allá del tiempo ¡cuantas gracias vamos a dar a Dios por los beneficios que nos ha hecho, y cuantas le daremos también por los beneficios que nos ha dejado de hacer”
No sabemos cuando es bien la salud o la enfermedad, ni cuando es mejor la vida o la muerte. Nosotros no lo sabemos. Pero Dios si lo sabe.
Por eso estoy seguro que con tu hermana va hacer loo mejor que a ella le convenga.
¿No sabes que la resignación, junto con la oración, cuando pedimos por un enfermo, hace que sus sufrimientos sean menos? Y si a caso Dios decidiera llevársela ten en cuenta que la resignación a la voluntad de Dios es la oración que mitiga sus penas si es que tiene algo que purgar.
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sábado, 4 de mayo de 2013
LA OVEJA PERDIDA
Hoy contemplaremos a Jesús el Buen Pastor
Jesús está hablando n un atardecer de verano. Los rebaños de ovejas tornan a su redil. Entonces toma la palabra y dice:
“¿Que hace el Buen pastor? Cuando ve que una ovejita esta enferma la cura la cuida, se vuelca en caricias. La saca del sol y la lleva a la sombra... Al mismo tiempo tiene cuidado de las otras, les busca buenos pastizales donde la hierba sea blanda para que se alimenten. Usa la honda y el bastón para sacarlas de los peligros que ellas ignoran y volverlas al lugar seguro...
Ved aqui que una oveja lo abandona. ¡Cuánto la amaba! Era joven, limpia cándida como un cielo de primavera. El pastor la miraba con cariño esperando de ella buena lana. Y la ovejita también amaba a su pastor. Pero he aquí que pasa por el camino que rodea el redil un falso pastor. Ese pastor no lleva ni bastón para defenderla ni honda que aleje a los enemigos. En su lugar lleva un incensario que despide bellos aromas que aturden, que hacen perder la conciencia. No lleva consigo defensas para las ovejas, sino una sal que va dejando por el camino, pero que no es sal sino una sustancia que quema con un delirio extraño.
Esa ovejita va detrás del tentador, prueba esa sal y siente ganas de tomar más. Es una sal que atrae a venenosos reptiles que enroscan su cuello, y produce una sed de asquerosas aguas turbias.
El buen Pastor deja a las 99 a buen recaudo y sale veloz en busca de la oveja que se va tras el tentador. La llama, pero ella no oye, porque está embriagada con otras voces, con canciones que la aturden más y más.
El buen Pastor camina veloz en todas las direcciones hasta que por fin encuentra sus huellas. Las sigue, la llama, le grita, la alcanza…Pero la oveja baja envilecida la cabeza y no se atreve a mirar a su pastor, al que la ama, al que daría su vida por defenderla, por volverla al buen camino.
Ella está manchada, sus vellones están llenos de inmunda suciedad.
El buen pastor le dice ¡Por fin te he alcanzado! ¡Cuánto me has hecho sufrir. No bajes tu frente envilecida. Tu pecado queda oculto en mi corazón. Nadie lo sabrá solamente tú y Yo. El mundo querrá apedrearte por tu culpa pero Yo te defenderé con mi persona de las críticas de los demás.
Ven. ¿Estas herida? Si, ya lo veo. Ese maligno pastor engañador te ha causado mucho daño. Tus heridas están a la vista. Las veo, pero quiero que tú me las enseñes para curártelas, muéstramelas porque quiero que vuelvas a tener confianza en Mí que soy tu Pastor, que soy tu Dios.
¿Recuerdas cuando me mirabas llena de amor cuando me reconocías por tu Dios?. Ahora tienes el corazón herido, lo sé. El Tentador te engañó, te prometió todo lo bueno y solo te dio azufre infernal y veneno. ¡Cuantas heridas, cuanto dolor!
Pobre pequeña alma engañada. Pero dime ¿si te perdono me amarás? Dime ¿si te tiendo mis brazos vendrás a Mí? Veo tu corazón arrepentido. Entonces ven y renace. Ven y regresa a los pastizales santos. Tu llanto y el mío te lavarán, y Yo para fortalecerte, porque estás enflaquecida por el mal que te ha quemado, te daré mi Sangre para reconfortarte. Ven, que te llevo en mis brazos hasta llegar a mis pastos seguros. Vamos, no temas. Las otras 99 ovejas son buenas. Ellas se alegrarán de tu regreso y yo te aseguro que en el cielo hay más alegría por la ovejita perdida que regresa al rebaño que por las otras 99 que siempre han gozado de mi amistad.
Carlos Javier.
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viernes, 3 de mayo de 2013
jueves, 2 de mayo de 2013
TEOLOGIA DE LA LIBERACION
¿Qué es en sí misma la Teología de la liberación?
Esa Teología, llevada a cabo en su integridad es volver los ojos a Jesucristo y hacer aquello mismo que Jesucristo hizo y predicó.
No hay nada en contra de los ricos, de aquellos ricos que, con su trabajo han adquirido lo necesario para sus necesidades y para cumplir con las obligaciones familiares.
Esa forma de tener riquezas es buena cuando ni el corazón ni la mente buscan un desequilibrio entre pobres y ricos.
El comunismo, cuya palabra significa que todos seamos iguales a la fuerza, con injusticias y atropellos, eso es lo que se debe evitar.
La Teología de la liberación desea que en el mundo reine la caridad. Una caridad tal como la predicaba Jesús: Quien tiene dos capas y no necesita tres que tape el frio y las carnes de quien le falta una, dos y tres. Aquel que no tiene para comer, ni para él ni para sus hijos debe ser atendido por los que, hartos de comer y beber, prefieren tirar los alimentos antes que convertirse en benefactores de aquellos que ven al pobre llenarse de buenas comilona das, mientras ellos están heridos por el hambre.
Jesús ha hablado varias veces de esto. Había una vez un rico, Epulón. Se gastaba todo su sobrante en darle a su cuerpo cuanto se le antojaba. Los perros y las mascotas despreciaban tanta comida. Entre tanto los pobres le pedían las sobras, y eran expulsados de su presencia como seres viles, repugnantes y sin derecho a comer.
Pues resulta que todos tenemos un estómago que nos pide de comer. El niño que llora de hambre, y que se ve morir de debilidad. La madre que saca su bocado para darlo al hijo, y los dos abrazados en lazo de amor y miseria mueren en un portal, o en una cama llena de frio y vieja. La Joven que desea casarse, pero ni ella ni su novio tienen lo suficiente para ellos, y menos para los hijos. El arrendador de pisos que vive de rentas, y las sube, y las pone por las nubes mientras los que habitan sus casas deben ayunar cada día para poder pagar el alquiler. Los Bancos que inhumanamente prestan dinero con intereses enormes, y cuando no pueden recoger el dinero con creces acosan al hipotecado hasta hacerle preferir la muerte antes de verse en una situación insoportable, él, sus hijos, su mujer, Todos abocados a dejar el piso, a perder el dinero de la hipoteca que han pagado en parte, y entre tanto ver como los Bancos hacen balanza, presumiendo de miles de millones anuales que han robado al más débil
También aquellos que les acompañó la fortuna, o que llegaron a ser grandes ricos a costa del sudor del pobre, y luego almacenan en Paraísos Fiscales un dinero que ya no va a producir más, porque está inmovilizado para todos menos para él.
Eso es una de las más grandes injusticias que claman al cielo. Eso es el pecado social más grande, aunque no esté recogido directamente en los evangelios
¿Qué debemos hacer? Tener caridad. Tener solidaridad con los necesitados, sean ellos de donde sean. Ponernos nosotros en la situación precaria del menesteroso. Del pobre, del que mendiga una palabra de comprensión, una palabra de ánimo, el que mendiga un puesto de trabajo, un pan para su hambre, una agua potable abundante para las necesidades den él y de su familia.
Pero no, porque esta injusticia de los ricos, amparada por los mismos países, por la misma sociedad que vive en la abundancia, ha preferido seguir pisoteando los derechos de los necesitados, y ha cargado insoportables cargas económicas contra los pobres.
Los ricos no devoran a los ricos, sino que los ampara, No se solidarizan con el hambre del pobre y la mitigan, sino que esconden sus riquezas en paraísos fiscales, mientras el pobre de sudor bañado entre placeres al rico ve. Antes lo miraban resignado, porque miraban al cielo con su fe. Pero tanta injusticia humana ha reventado el aguante, ha borrado la fe de sus corazones, y pretenden ser ricos aunque sea injustamente.
¿Quién tiene la culpa de etas guerras fratricidas? La respuesta es que las provocan todos aquellos que teniendo tres capas prefieren dejarlas en el armario que las coman las polillas antes de darle una a uno que no tiene defensa ni contra el frio ni contra el hambre.
Claro que es rechazada la Teología de la Liberación. Pero no es rechazada por los que sufren, sino por los ricos, por los que tienen sus vidas bien cubiertas y sus estómagos bien llenos.
Éstos tienen el poder de convencer la prensa, la tele, la radio, para que se predique como buena la otra teología que el pobre es pobre porque ha nacido para ser pobre, y el rico es rico porque ha nacido para ser rico.
Y entretanto van haciendo un enorme distanciamiento entre ricos y pobres, de tal modo que Jesús tuvo que decir. ES MAS DIFICIL QUE SE SALVE UN RICO QUE UN CAMELLO PASE POR EL AGUJERO DE UNA AGUJA
Pero claro, a las palabras de Cristo siempre se les ha encontrado dos significados. El verdadero por parte de los pobres y el falso por parte de los que no tienen caridad.
¡Hay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro premio en este mundo! En el otro será al revés. Y de nada os va a servir apelar al Padre Habrán, porque ni Habrán oirá vuestras quejas ni vosotros dejaréis de experimentar eternamente el sufrimiento que pudiendo remediar no lo habéis remediado.
Estamos pasando una crisis mundial. Pero no busquéis las causas. No las encontrareis. Las causas son las qe he dicho: FALTA DE CARIDAD DE SOLIDARIDAD Y DE AMOR ENTRE LOS HABITANTES DE LA TIERRA. Habitantes que antes o después la muerte igualará. Y es precisamente contra este pecado contra el que lucha LA TEOLOGIA DE LA LIBERACIOn.
miércoles, 1 de mayo de 2013
XANADÚ-
Este testimonio lo he vivido yo.
Nació un niño. Un niño minusválido.
Un día estaba yo charlando desde la emisora y me llama un niño. Era Xanadú. Ese mismo al que hago referencia. No lo conocía, nunca nos habíamos visto.
Desde ese día Xanadú se hizo un gran amigo mío. Él tiempo pasó y ya tenía 17 años. Me contó la triste situación en la que se encontraba, y me invitó a que fuera a visitarlo, ya que él no podría venir ami casa. También era de Barcelona.
Un buen día fui a su casa. Lo ví….¡Pobre criatura! Lo vi, le di un abrazo, y ´´el me abrazó efusivamente, con el único brazo que podía mover
. Charlamos un gran rato. Luego le dije: No tenga ninguna cosa por aquí para dejarte. Así te acordarás de llamarme alguna vez a la emisora.
Pero tengo una imagen de la Virgen de Fátima. Te la regalo.
Recibió el regalo con mucho gusto, y se la coloqué al lado de su silla de ruedas.
Este chico estaba en una silla de ruedas. Tenía una bolsa para sus necesidades, porque no podía moverse. Solo movía un brazo, y con un leve movimiento movia la cabeza. Podía hablar, aunque debía respirar continuamente, porque el pulmón no tenía suficiente aire. Movía un poco la cabeza de un lado a otro. Pero el resto del cuerpo estaba completamente inmóvil
No podía comer. Su madre le daba la comida. No podía moverse. Solo podía charlar.
En su rostro se le veía la gran alegría de estar con alguien, de sentirse querido.
Y en mí encontró un gran amigo. Más que un hermano, porque a cada momento, que podía me estaba llamando.
Yo le quería mucho, muchísimo. Y no era yo solo quien lo quería.
Todos los jóvenes pasaban por su casa a visitarlo. Incluso camioneros de buen corazón que habían oído hablar de ese joven tan bueno.
A veces Xanadú tenía ataques de epilepsia, que le hacían moverse de un lado a otro.
Un día las emisoras de radio y televisión comenzaron a hacer una propaganda a favor de las madres que abortaban a hijos con malformaciones y las invitaban a abortar.
Recuerdo que XANADÚ lloró de rabias, por la incomprensión de la sociedad y de las madres asesinas.
Entonces comenzó una propaganda en favor y agradecimiento de las madres que tienen el valor de llevar a cabo su embarazo aun que sepan que el hijo va a salir tarado.
XANADÚ ESTABA ENAMORADO DE LA VIDA. De esa vida tarada, donde solo tenía una ventana al exterior por el móvil o el teléfono.
Pero estaba enamorado de tal manera de la vida que prefería una hora, un día de vida…de esa vida miserable ,a todos los tesoros de la humanidad.
No envidiaba la vida de nadie. Tenía recuerdos de sus primeros años, cuando en los brazos de sus padres podía estar como en un trono, y dese ese trono amaba a todos los que lo saludaban.
No se consideraba ni un inútil ni un desafortunado. Su gran amor era su madre y su padre. Después de ellos eran sus amigos. Aquellos amigos que lo amábamos con todo nuestro corazón, y a quien llamaba cada día, dos o tres veces. Yo era su gran amigo. Y yo era R5.
Siempre me consulta, y buscaba a R5, y en cuanto me encontraba se nos pasaba el tiempo hablando.
Un día me dijo:
“R5, no sé qué me pasa. No me encuentro bien. Mi padre me va a llevar al hospital del Valle de Hebrón. Pero si yo no puedo llamarte me llamas tú”
Así pasaron unos días. Y Xanadú dejó de llamarme.
Luego…luego me han contado que había tenido una leve mejoría, y los padres se lo iban a llevar a casa. Pero antes de salir expiró.
Al día siguiente fue su entierro. Cientos y ciento de personas asistimos a la misa por Xanadú. Nos llamamos los unos a los otros. Desde el tanatorio a su casa iba la carretera llena. En la iglesia no se cabía. En casi todos los ojos brillaban las lágrimas aquel atardecer acompañando el cadáver de Xanadú
Y Xanadú, el gran minusválido, el joven que nunca se pudo mover de su silla, el que se hacia las necesidades con ayuda de una bolsa higiénica…dejó un vacío tan enorme entre sus miles de amigos que difícilmente lo podremos llenar.
Pasaron los años, y Xanadú descansa en una tumba del cementerio municipal donde siempre hay un jarroncito con frescas y hermosas rosas.
Madres, no doy este testimonio para pediros nada. Digo esto para que no tengáis miedo en dar la vida a quien la vivirá dándoos un sublime amor. un amor sin límites como jamás habéis imaginado.
Si queréis saber algo más de este inválido con gran gusto os lo puedo contar.
Porque
TAMBIEN ESTOS MINUSVALIDOS AMAN LA VIDA TANTO O MAS QUE LA AMAMOS CADA UNO DE NOSOTROS. Y sus padres han llorado a este hijo durante todo el tiempo de sus existencias. Ya han muerto, pero con el nombre de su hijo XANADú en los labios.
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