TAMBIEN DENTRO DE LA IGLESIA HAY DIFERENTES MODOS DE PENSAR.
La Iglesia impone sus preceptos y sus reglas tanto para los
fieles como para los sacerdotes.
Muchas de esas normas no son impuestas por Jesucristo. Y de estas vamos a tratar.
La mujer con velo. Eso no es religión. Eso es una moda que
se fue imponiendo en la oscuridad de los tiempos. Nadie sabe quién ha sido el
autor de “el velo”.
Pero hubo un tiempo en que una mujer era mal vista sin velo en la iglesia. Era
criticada.
Entonces muchas mujeres optaron por ponerse un pañuelo,
aunque sucio, con mocos y suciedades en la cabeza. Sin embargo esto sí se
aceptaba.
Muchas mujeres no tenían dinero para comprarse un velo. Y
los velos eran una industria flotante para miles de tenderos.
Luego algunas visionarias, tal vez con alucinaciones, hacían
creer que la Virgen se les aparecía y les decía que la mujer debía entrar a la
Iglesia con velo, de lo contrario el cielo se ofendía.
Yo jamás he creído en esas patarachadas. Y cuando un
presunto vidente me contaba algo del velo ya lo descartaba como vidente.
Por fin esos videntes no pudieron lograr que volviese ese
velo, y se apaciguaron.
Después del velo comenzaron con otra serie de visiones, que
más que nada eran un problema para las almas timoratas, y también para
sacerdotes que no sabían que hacer.
Hablo de la comunión en la mano.
La Comunión en la mano es una norma establecida por un papa.
Pero ni es bíblico ni mandado por
Jesucristo.
Es otra polémica donde salió al paso un Papa y dijo: En los países
donde los fieles deseen comulgar cogiendo la Sagrada Forma (Cuerpo de Jesús)
con la mano, pueden hacerlo.
Pero se respeta que cada uno comulgue en la mano o en la
lengua. Tanto la mano como la lengua no son
dignas de tocar el Cuerpo de Cristo. Aunque la lengua, según San
Francisco de Sales, es un cúmulo de pecados graves.
Pero aquí se redoblaron los presuntos videntes, diciendo
tantas cosas sobre esto, que la Iglesia tuvo que decir: Comulgar en la mano no
es ningún pecado, ni siquiera una imperfección. Hay que comulgar con el alma
limpia, y quien quiera comulgar recibiendo a Cristo con la mano debe tomarlo
con la mano izquierda, poniendo debajo
la derecha. Y luego con la derecha poner la Hostia Santa en la boca. (Solo en países
donde esté autorizado por el Papa)
Pero las visionarias querían a todo trance que se comulgase
en la boca, y se redoblaban sus imaginarias visiones.
Entonces el Papa Francisco tuvo que salir al paso y decir
que esas personas que se dicen visionarias, y arrastran tras de ellas un gran número
de fieles, que lo mejor que pueden hacer es callarse la boca, y no difundir ningún
mensaje. Al mismo tiempo prohibía o aconsejaba a los fieles no hacer caso para nada
a esas personas, alucinadas o no, que tales mensajes decían. Y que se atuviesen
a lo que la Iglesia decía a este respeto. Y que la Iglesia no admitía tales
visiones ni mensajes. Que la Iglesia ya tiene recibida la doctrina de Cristo, y
ésta es intocable.
Así que ahora esas mensajeras de visiones están un tanto frustradas.
Pero hay que seguir los dictámenes del Papa, donde ya están los diez
mandamientos dados por Dios. Y si hay
que añadir algo ya lo añadirá el Vicario de Cristo.
Esas visiones nada pueden aportar. Solo recordar el
catecismo de la Iglesia, si lo que dicen es como lo enseña el Papa.
Pues un buen cristiano no debe de ir detrás de esas personas
visionarias. Sino detrás de la Doctrina de la Iglesia Católica.
Ahora la Iglesia está charlando a ver qué posibilidades hay
de que los sacerdotes sean casados.
Cristo no reparó en que fueran casados o solteros. Solo ha
pedido que lo siguieran, tanto en el
matrimonio como en el celibato.
Tal vez el Papa de luz vede a todos los que desean ser
sacerdotes pero también desean tener una familia. Tal vez así se resolviese la falta de sacerdotes en todo el
mundo.
El sacerdote es célibe porque un Papa lo ha dicho. Aunque hasta el siglo doce se casaban curas,
y obispos. Mo era impedimento un matrimonio para recibir el otro Sacramento del
Orden. ser sacerdotes.
En la actualidad se habla mucho de esto. Y pienso que el
Celibato obligatorio dejará de ser obligatorio, aunque si, se exigirá cumplir fielmente
con la familia y con la Iglesia, al igual que lo hace un Diacono.
La Iglesia Católica, ya desde Benedicto 16, admite a sacerdotes casados
anglicanos. Es un primer paso para que el celibato sea libre.
También se desea que
una mujer sea sacerdote. Pero eso no está en manos de la Iglesia. No sabemos
las razones por las que Cristo no ha escogido mujeres para el sacerdocio. No
sabemos si es válido y lícito un sacerdote femenino. Y como no lo sabemos, por
eso la Iglesia no se atreve. Sería necesario que Cristo diese la autorización.
Y Cristo no la va a dar. Así que lo del sacerdocio femenino lo veo imposible.
La Virgen comulgaba de manos de Pedro y de Juan. Pero ella
no consagraba. Por eso los Papas no se atreven, aunque pudiese ser porque en
tiempos de Jesús los Judíos eran muy
machistas y las mujeres no pintaban nada para nada. Eso no lo sé.
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