CONVERSACIONES: tontas e insulsas.
¿Eres Javier Balcells?
-Sí. ¿Y tú....?
-Yo no.
-Quiero decir ¿quien eres?
-John Persi.
-Por muchos años.
-Y usted que los cuente.
-Cuentalos tú, yo tengo otras cosas que hacer.
-Gracias.
-De nada.
-........?
-¿Que deseas? ¿por que me visitas?
-Me parece que no me conoces
-Me parece que no.
-¿Me puedo presentar?
-Ya te estoy viendo. ¿O te has creido que eres un fantasma?
-Estuvimos juntos en un colegio estudiando.
-Entonces no era yo, lo siento. Yo nunca estudio, juego
-Cierto. Leias la leccion y luego, mientras nosotros le dávamos 24 repasos tú estabas por debajo de las mesas apellizcandonos, o poniendonos abejorros junto a los pies.
-¿Por que le dabais 24 repasos?
-Porque eran dos docenas.
-Ah, ya. . ¿De que Colegio hablas?
-Primero el la Guarda, Camposancos. Otro en Bilbao. Otro en Guipuzcoa. Otro en Barcelona.
-¿Te llamas Ovidio? Ovidio Selas rey
-Sin duda.
-Ten en cuenta que cazar abejorros me costaban bueno picotazos.
-Lo siento.
-Mentiroso. Quien los sentía era yo.
-Picaban sin malicia
-Sin verguenza, diría yo.
-¿Por qué? Eras un buen amigo.
-Era tonto. ¿Te recuerdas cuando, a tus doce o trece años te habias enamorado de una tal Merceditas, una vecina alta, esgarbada, fea como ella sola, con unos ojos que parecian los de una salamandra, y me enviaste a mi a su casa para pedirle que saliera contigo al paseo? Pues a mi me costó el postre de tres dias, porque el Director me ha vigilado, y al saltar la tapia del colegio caí sobre él y le rompi las gafas.
-Ya me acuerdo, pero no hables asi de Merceditas por que...
-Es verdad. Era feisima, y hablaba como los loros, parecia una gallina clueca.
-Te advierto que hoy es mi esposa.
-Te acompaño en el sentimiento.
-Ella es la flor de mi hogar.
-Siempre has tenido gustos raros. Así no se puede andar por la vida.
-Cambiemos de conversacion. Desde Deusto no supe más de ti. ¿Que fue de tu vida.
-¿De la mia?
-Claro.
-Eres muy chafardero. Ya sabes lo que nos decia el P.- Dario: El secreto de tu vida no lo cuentes a tu amigo, no vaya ser que con el tiempo te sirva de testigo.
-No hombre. Te lo pregunto con sinceridad.
Pues nada. Mi vida se explica pronto: Nací, viví y estoy aqui.
-Desconcertante como siempre.
-¿Quien es siempre?.
-Es un advierbio
-De tiempo?
-No lo sé.
Bueno, si no quieres más de mi, vuelve otro dia, hoy estoy muy ocupado.
-Entonces te avisaré cuando pueda venir
-Haces bien. Avisame con tiempo.
-¿Para qué?
-Para que tenga tiempo de marcharme a otro lugar.
Vale. Asi lo haré
Chau.
¿Eres Javier Balcells?
-Sí. ¿Y tú....?
-Yo no.
-Quiero decir ¿quien eres?
-John Persi.
-Por muchos años.
-Y usted que los cuente.
-Cuentalos tú, yo tengo otras cosas que hacer.
-Gracias.
-De nada.
-........?
-¿Que deseas? ¿por que me visitas?
-Me parece que no me conoces
-Me parece que no.
-¿Me puedo presentar?
-Ya te estoy viendo. ¿O te has creido que eres un fantasma?
-Estuvimos juntos en un colegio estudiando.
-Entonces no era yo, lo siento. Yo nunca estudio, juego
-Cierto. Leias la leccion y luego, mientras nosotros le dávamos 24 repasos tú estabas por debajo de las mesas apellizcandonos, o poniendonos abejorros junto a los pies.
-¿Por que le dabais 24 repasos?
-Porque eran dos docenas.
-Ah, ya. . ¿De que Colegio hablas?
-Primero el la Guarda, Camposancos. Otro en Bilbao. Otro en Guipuzcoa. Otro en Barcelona.
-¿Te llamas Ovidio? Ovidio Selas rey
-Sin duda.
-Ten en cuenta que cazar abejorros me costaban bueno picotazos.
-Lo siento.
-Mentiroso. Quien los sentía era yo.
-Picaban sin malicia
-Sin verguenza, diría yo.
-¿Por qué? Eras un buen amigo.
-Era tonto. ¿Te recuerdas cuando, a tus doce o trece años te habias enamorado de una tal Merceditas, una vecina alta, esgarbada, fea como ella sola, con unos ojos que parecian los de una salamandra, y me enviaste a mi a su casa para pedirle que saliera contigo al paseo? Pues a mi me costó el postre de tres dias, porque el Director me ha vigilado, y al saltar la tapia del colegio caí sobre él y le rompi las gafas.
-Ya me acuerdo, pero no hables asi de Merceditas por que...
-Es verdad. Era feisima, y hablaba como los loros, parecia una gallina clueca.
-Te advierto que hoy es mi esposa.
-Te acompaño en el sentimiento.
-Ella es la flor de mi hogar.
-Siempre has tenido gustos raros. Así no se puede andar por la vida.
-Cambiemos de conversacion. Desde Deusto no supe más de ti. ¿Que fue de tu vida.
-¿De la mia?
-Claro.
-Eres muy chafardero. Ya sabes lo que nos decia el P.- Dario: El secreto de tu vida no lo cuentes a tu amigo, no vaya ser que con el tiempo te sirva de testigo.
-No hombre. Te lo pregunto con sinceridad.
Pues nada. Mi vida se explica pronto: Nací, viví y estoy aqui.
-Desconcertante como siempre.
-¿Quien es siempre?.
-Es un advierbio
-De tiempo?
-No lo sé.
Bueno, si no quieres más de mi, vuelve otro dia, hoy estoy muy ocupado.
-Entonces te avisaré cuando pueda venir
-Haces bien. Avisame con tiempo.
-¿Para qué?
-Para que tenga tiempo de marcharme a otro lugar.
Vale. Asi lo haré
Chau.
Asi de insulsas se vuelven las amistades de aquellos que han sido
amigos en los colegios y se vuelven a ver despues de cinco o doce
años...
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