ANGEL DE LA
GUARDA
¿Quién es el
ángel de la Guarda? ¿Cuál es su misión? ¿Solo cuida a los niños? ¿Desde qué
edad los cuida?
Veamos,
veamos.
El ángel de
la Guarda es un ángel creado por Dios
hace mucho tiempo.
Cuando una
criatura humana es engendrada, en ese mismo instante Dios, al entregar un alma
entrega también a un ángel cuidador.
Ese ángel
cuidador puede estar al mismo tiempo en un lugar u otro, sin que jamás deje de
vigilar a su custodiado.
Cuando llega
el día del nacimiento del niño sigue custodiándolo, sin dejar de estar atento
ni un solo instante, ni siquiera una milésima de segundo. SIEMPRE ESTÁ AL LADO DE ESE SER. Su misión es esa desde el
engendramiento. Al estar al lado del niño también influye de algún modo en
inspirar y atender a la madre.
El niño va creciendo, y se transforma en un
hombre. El ángel sigue igual atendiendo e inspirando al hombre, moviendo su
inteligencia, su entendimiento y voluntad, de tal modo que este hombre reciba
la gracia santificante cuando arrepentido vuelva a Dios.
¿Por qué
está siempre al lado del hombre? Designios de Dios. Bien puede Dios atender a
todos y cada uno. Pero ha querido darnos un compañero celestial.
Los ángeles
desde el cielo, a veces, miran con envidia a los hombres, porque los hombres
pueden sufrir y ofrecer su dolor a Dios, pero ellos no.
He ahí el
valor del sufrimiento aceptado con amor a Dios. Es “con amor a Dios” cuando lo
entregamos a Dios, diciendo “Hágase tu voluntad, y no la mía”
Toda ofensa
necesita un perdón. Todo perdón es una gracia. Toda gracia brota de Dios. Y Dios es todo Amor, pero sin
dejar de ser Justo. Toda justicia exige reparación de un mal cometido.
Por eso los
seres humanos podemos satisfacer en justicia por nuestras culpas con el dolor.
O sea, que Dios no envía el dolor. Pero el dolor debe existir, de lo contrario
seríamos seres insensibles como lo es una estatua.
El dolor
está ligado a la parte animal que hay en nuestro cuerpo.
Es por eso
que Dios acepta el dolor que necesariamente hemos de sufrir para satisfacer
nuestras culpas.
Es así el
“ser humano”. A veces con alegrías, a veces con tristezas, a veces con dolor, a
veces con gozos.
Y el hombre
va avanzando por la vida hasta que un día llega la muerte. Todo hombre debe
morir. La muerte no la envió Dios, porque Dios no tenía estipulado separar al alma de su cuerpo. Juntos nacieron,
juntos, alma y cuerpo, dejarían esta vida, y juntos seguirían su camino, no
para un sepulcro, sino para una ascensión a una vida más perfecta, donde
cesaría todo dolor y todo se convertiría en felicidad, dicha y gozo.
Pero este
regalo que Dios hacía a Adán y a todos sus hijos y descendientes, estaba ligado
a un amor sempiterno del Hombre. Un amor que nada costaría a los humanos,
porque Dios sería siempre el imán el centro
de su creatura predilecta “El Hombre”
Pero Adán se
reveló contra Dios. Y al revelarse le dijo NON SERVIAT, no te serviré. No te creo, por eso te arrojo
de mi vida. Mi dios es Satanás, y no Tú, Dios engañador, que me has prometido
un cielo y me has quitado la ilusión de ser yo Dios como lo eres Tú.
Estas fueron
las palabras sin sonido, que Adán y Eva formularon en sus corazones al hacer
caso a satanás y desobedeciendo a Dios.
Por eso Dios
dejó de darles esos beneficios, y dejó que probaran la malicia de su acción,
aunque usó de su misericordia y prometió un Redentor
Ahora el
cuerpo debe separarse de su alama, a causa del pecado.
La única
persona que no ha pecado jamás ha sido la Virgen. Por eso Ella no ha muerto
sino que se cumplió en ella lo que se cumpliría en cada hombre si no pecase, si
Adán no hubiese roto la promesa de Dios.
….Entonces
el Ángel sigue al lado del hombre hasta su muerte. Esta muerte puede ser a
cualquier edad, desde la concepción hasta la ancianidad.
Después de
la muerte del hombre, el ángel ya no es custodio. Si el hombre se salva será su
gran amigo en la eternidad, si no se salva el ángel dejará de custodiar al
hombre. Su oficio más querido es seguir siendo un ángel, pero los ángeles solo
son custodios de los hombres una sola vez.
Por eso en
el cielo hay, como mínimo, tantos ángeles como seres humanos pasaron por el
mundo y pasaran.
Podemos
decir que también la Virgen tuvo su ángel de la guarda, y Jesucristo también.
Alguien
preguntará ¿para qué quería Jesucristo un ángel custodio si era Dios? La respuesta
es que también era hombre. Y si por su
naturaleza divina no podría pecar, por su naturaleza humana sí podría pecar.
Además tenía que sufrir. Por eso ha tenido el ángel
del Dolor a su lado siempre. Podría ser tentado. Por eso tuvo a su lado el ángel
en las tentaciones de satanás. Y tuvo necesidad del Ángel del consuelo.
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