domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Quién ES RAMONA SANCHEZ? Ramona Sánchez era una niña muy hermosa de Castilla. Poco a poco fue creciendo y sus padres la metieron en una casa donde recogían niñas. Allí les enseñaban a cocinar y a rezar. Pero Ramona no tenía vocación de monja, y se volvió con sus padres. Después de estar una temporada con sus padres, las monjas volvieron a cogerla otra temporada. Por lo menos Ramona podía comer y estar junto a alguna amiga. Pero Ramona tenía una madre un poco dura de carácter, de la cual nunca recibió un beso. No sabía lo que era un beso, ni de amor ni de cariño. Entre tanto Ramona fue creciendo, siempre con el deseo de ser querida, de sentir en su frente un beso de amor, de ser querida. Pero esto no lo conseguía. Veía que otras niñas eran besadas por sus padres, y añoraba ese cariño. Un día se entró en una Iglesia, y ante el Santísimo preguntaba a Jesús porque a otros les dejaba sentir el cariño de las madres y a ella no. Lloró ante la imagen de la Virgen. Pero la Virgen callaba. Los años iban pasando. Conoció a un chico llamado Miguel, y con ´él se casó. Miguel era una persona muy buena. Ramona se sintió querida y desde ese momento toda su vida se la dedicó a su fiel y querido esposo. Tuvieron varios hijos. Uno enfermó. No tenía plaquetas. Ramona acudió ante la Sagrario y con fe pidió la curación de su hijo. Milagrosamente su hijo se curó, y Ramona quedó muy agradecida. Había una mujer muy buena, llamada Pepita. Esta Pepita tenia visiones de la Virgen en un lugar llamado Can Sardá, en Barcelona, Estaba este Lugar en una bella serranía donde florecen cerezos y muchos árboles. Allí iban a rezar el rosario En aquellos años Ramona estaba enferma, Muy enferma. Se había enfermado de una embolia cerebral, quedando medio cuerpo paralítico. La otra mitad de su cuerpo podía defenderse malamente. Pero llegó un día que Ramona ya no se pudo levantar de su silla de ruedas. Cada día venían dos chicos a llevarla al Hospital Valle de Hebrón en Barcelona para que los logopedas le enseñaran a hablar, porque Ramona era aún bastante joven. Pero nada se conseguía. Ramona no hablaba, y su medio cuerpo permanecía paralítico. Los años pasaban y Ramona ya no esperaba ninguna curación, porque sus ruegos no eran contestados, porque el sufrimiento era demasiado. Entonces ella se resignó a ofrecer ese sacrificio para ayudar espiritualmente a los demás. Un día una mujer que vivía en buena posición social. Viendo que la familia de Ramona vivía muy pobremente, se ofreció a pagarle el viaje hasta Cansardá, unos cuatro kilómetros, más o menos desde su casa. Y a Cansardá se fue. Ella quiso quedarse atrás de la gente en su silleta de ruedas. Y desde allí seguía con el pensamiento el Santo Rosario. Ni siquiera se atrevía a pedir por su curación, porque sabía que su mal no tenía remedio. Dos mujeres cuidaban que no se cayera de la silla. Si hacia algún movimiento la atendían. De pronto ella oyó una voz clara y hermosa. Una voz que pronunciaba su nombre con gran cariño. Una voz que la llamaba: -Rami. Rami. Pero Rami que oía esta voz tan dulce no sabía que era a ella a quien la llamaban. Y la voz insistió: -Rami… Entonces Rami contestó con voz clara, que sus mismas enfermeras oyeron clara y nítida: -¿Es a mí a quien llaman? -Sí, es a ti. Rami. Anda, levántate y ven hasta junto a mi imagen. La imagen de la Virgen estaba sobre un árbol caído, en el lugar que la Vidente Pepita decía que se le aparecía. Y Rami, sin darse cuenta de lo que hacía, se levanta y ante el asombro de todos comienza a andar hacia el árbol desde donde la Virgen la llamaba. Tramnq uila, con paso seguro, sin vacilar, va andando hasta la imagen. Entonces oye que la Virgen le dice: -Dame la mano. -No puedo Madre, no puedo mover el brazo. (Y esto lo pronunciaba con voz normal, al tiempo que levantaba el brazo y le daba la mano a la Virgen) Entonces la Virgen después de charlar un momento con ella, ante la perplejidad de todos…los que solo veían a Rami levantarse andar, acercarse a la imagen de la Virgen y darle la mano a la imagen, le dice a la Virgen -¡Anda, pero si puedo mover el brazo. ¡Madre mía, me has curado!. -Sí. Estás curada. Desde ahora sígueme. Reza el rosario cada día. Y Rami se vio como salida de un éxtasis maravilloso. Se volvió a su lugar, y desde ese momento se sintió curada. Al día siguiente cuando los camilleros venían a buscarla para llevarla al Valle de Hebrón ella misma les abrió la puerta. Los camilleros le dicen: -Hay que ver como se parece usted a Rami, la que está tullida. -Yo soy Rami. La Virgen me ha curado. -Ay, Señora, no nos diga eso y díganos donde está su hermana gemela, porque debemos llevarla al Valle de Hebrón. -Les digo que soy yo, y no tengo hermanas. -Pues venga con nosotros. Desde ese día Rami se convirtió en un gran Apóstol de Jesús y de la Virgen Muchos, incluyendo sacerdotes, no querían creer en lo que ella les decía, pues al ser poco instruida en leer y escribir se creían que eran inventos de ella. Por aquellos días, ya desde esos primeros días yo conocí a Rami. Rami me tomó bastante cariño, y me contó todo lo que la Virgen había obrado en ella, y también los escrúpulos que tenía porque la Virgen desde entonces comenzó a hablarle. Y le mandaba difundir sus mensajes. Ningún sacerdote quería hacerse cargo de esta alma tan favorecida y afligida. Desde ese momento se confió a mí. Y desde ese momento (como ella me decía) traté de guiar su alma. Y así me convertí en el director espiritual de esta mujer. Los años pasaban, y Rami fundó muchos centros de oración, llamados Cenáculos. Aunque nunca la he acompañado, pude dirigirla cuando otros la atacaban En ese lugar se erigió una Capilla, que desde entonces atienden los Sacerdotes de Cerdanyola del Valles, y allí concurre mucha gente los domingos Rami vive. Algunas veces la llamó por teléfono. Entonces me cuenta sus visiones. Pero hace ya una temporada que no puedo invitarla a mi oratorio en Barcelona porque vivimos lejos. Cuando estoy en Barcelona sí, pero desde Andalucía me es muy difícil Ramona sigue orando con fervorosas oraciones por todos, y hoy la Virgen o Jesús ya se han llevado al cielo as una hija y a su marido. No son flores lo que da la Virgen a los que ama, porque Rami sufre mucho. Su cuerpo sufre, también le hace sufrir su enfermedad. Ayer he estado leyendo algunos de su mensaje que salen por Twitter, y por eso hoy escribo esto. Tal vez mañana charlemos un ratito.

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