EL TONTO Y EL LISTO
Hola Barbero. ¿Qué es de tu vida? Mucho tiempo sin verte.
Pues estoy haciendo examen
-¿Examen de conciencia?
-Sí
¿Es que te vas a confesar?
-Sí.
-¿Y me puedes decir tus pecados?
-Te los diría de buena gana. Pero no encuentro ninguno.
¿Tú sabes lo que es pecado?
-No. ¿Y y tú?
-Yo sí.
-Entonces dimelos tu, porque esta tarde nos vamos a confesar
los del gremio
-¿Qué gremio?. ¿Los del ramo del vino??
-No. Yo no bebo. El gremio de los agricultores por eso de
San Isidro.
-Ah, comprendo. Pues pecados son diez, al igual que los
mandamientos
-¿Y yo tengo diez pecados?
-¡Y más!.
-¿Me los dices?
-Pues para pecar primero hay que saber que una cosa es
pecado y quererla hacer, y hacerla con toda libertad sabiendo que es pecado.
-A mi nadie me contó eso. Y no sé donde encontrar un pecado.
--Veamos. Yo te los digo y tu los apuntas. ¿Has dicho alguna
mentira alguna vez?
-¿Mentira?. No lo sé. Creo que si. ¿Qué es mentira?
-Es engañar a los demás.
-Entonces tu eres un pecador, porque siempre me estás diciendo
mentiras.
-Pero ahora estamos pensando en las tuyas. ¿Cuanatas has
dicho?
-No sé. Tal vez se me escapó alguna.
-¿Se te escapó o se te han caído?. Porque mentir es malo
cuando dices mal de otras personas.
-Yo no digo mal.
-Pasemos a otro mandamiento. ¿Desobedeces a tus padres?.
-A mis padres no. Pero a la abuela le hago rabiar. Por
ejemplo, cuando me riñe le pongo sal en la leche, o en la cerveza. Y cuando me
dice a donde voy le digo que voy a jugar, y no es verdad, otras veces le pego a
una oveja porque es de ella,
-Pues esos son pecados veniales. Pero ¿Tu vas a misa los
domingos:
-Sí, con la abuela. Y
después vamos al teatro o al cine.
-¿Y quien paga?
-Ella, porque lleva el dinero en la faldriquera. Y cuando no
me ve le quito todo el dinero. Ella lo busca, pero yo lo tengo en el calcetín.
A veces lo encuentra
-Pues tú no tienes por que robar dinero a tu abuela, que tú
tienes millones.
-Vale. Vale. Ahora ya lo sé.
-Si no sabias que era falta no has pecado. ¿Robaste a
alguien m´s
-Sí, a ti, porque siempre me pides y nunca me lo devuelves.
Y te robé nada más que mil euros.
-Pues si me los has robado a mi estás en la obligación de devolvérmelos.
¿Por qué no robas de los que tienes escondidos dentro de un jamón?
-Porque huelen a chorizos, y están medios podres.
-¿Y tienes caridad con todos? Caridad es dar algo de lo
tuyo.- Por ejemplo cuidar niños.
-No. No cuido niños, porque…son muy malos.
-Pues en amar a los malos esta la agracia.
-Entonces debo ser muy gracioso, porque yo te quiero mucho.
--No me quieres, sino me habrias perdonado todos los miles
que te debo.
-¿Eso donde lo dice? ¿Dónde está escrito?
-No me seas testigo de Jehová, que solo creen lo que está
escrito en su Biblia.
-Y con los niños no me quedo y ya cerré el jardín, porque un
dia lloraba uno, y lo cogí en brazos para que se callara y metió el dedo no sé
donde porque olia a m… a escrementos y luego me lo metió en la nariz diciendo, “bele,
bele que bele mucho” Asi que ahora no quiero niños en mi jardín.
-La culpa es tuya. El niño no te meteria el dedo sucio en
tus narices si se lo olieras. Pero eso no importa Ahora viene la pregunta más grande: ¿Has
hablado alguna vez mal de mi?.
-No, Nunca. Solo he hablado bien. Digo siempre que tú eres
un canalla, una mala persona porque siempre me haces pagar a mi, y me pides
dinero y se te olvida de devolvérmelo.
-Pero yo no tengo la culpa de que se me olvide. Tambien a ti
se te olvidó el otro dia traerme el desayuno.
-Sí. Es cierto. Perdon.
-Bien, pues queda una cosa por la otra ¿Vale?.
-Vale.
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