domingo, 30 de noviembre de 2014

LOS TRES DIAS DE TINIEBLAS, Estamos en un tiempo litúrgico en que Cristo nos dice que velemos, que no nos durmamos porque en la hora menos pensada vendrá a Juzgar al mundo. También San pablo, hombre de fe y esperanza, nos insta a lo mismo. Es que no sabemos a qué hora vendrá. Pero vendrá a iluminar con su luz. Vendrá a la hora que el portero esté vigilando por la noche. Vendrá como vine un ladrón, en la oscuridad. Porque la luz alumbra las tinieblas. Por otra parte vemos que la Virgen se aparece acá y allá. Mensajes de Jesús que dicen que velemos, porque vendrá en tiempo no esperado. Las Vírgenes de Sion, guardan el aceite por si el novio viene en la noche. Y el novio vino por la noche y ellas no tenían su lámpara encendida. Por eso se quedaron fuera en las tinieblas. ¿SON de verdad tres días de tinieblas? No creo No creo que Dios, el dueño de la luz, hablase de tinieblas dejando al mundo sumido en la oscuridad. No creo que en esa oscuridad estelar solo alumbren las velas benditas. Lo que creo que estos tres días de tinieblas se refiere a tinieblas espirituales. Y que las velas benditas son las almas santas que iluminan con sus ejemplos. Tinieblas, porque Jesús dijo: Vosotros sois la luz del mundo, y la sal. Si la luz se apaga no se ve. Si la sal no sala no vale. Esos tres días significan perfección. El número tres, es un número perfecto. Será entonces una oscuridad de espíritu perfecta. Hasta las mismas estrellas del cielo caerían si Dios no las sostiene con su gracia. Las estrellas del cielo son los Obispo, y los Papas. Es la Iglesia de Cristo una gran Iglesia que alumbra a todo el que quiera acercarse. Y es la estrella que caería si Dios no la sostuviese con su gracia. La otra estrella será la gracia de Dios en los corazones vivos. Y la tercera estrella es, por ahora, algo misterioso y desconocido. Esos tres días es obvio que no sean tres días naturales. Serán tres épocas que que los espíritus quedarán en las tinieblas de la fe. Porque la fe ilumina. Donde no hay fe hay oscuridad. Al cesar la fe cesará la esperanza en la Resurrección, en Dios, en el cielo. Y cesando la esperanza la caridad será egoísta. Vamos a ver si estamos ya en esos tiempos de tinieblas. Hoy tenemos una señal de Cristo que se está cumpliendo: Cuando la Bestia esté en el lugar que no le corresponde… ¿Quién es la Bestia? La Bestia es el pecado. Todos los que se desvíen de la verdadera Iglesia de Cristo se desvían de la Luz. Y al no recibir luz se volverán ciegos. La bestia se instalará en el altar. El altar es el lugar donde se ofrecen a Dios sacrificios. Es el Corazón, el amor. Dios no es un Dios masoquista que quiere sacrificios humanos, que se alegre en vernos padecer, que se satisfaga con nuestro dolor... NADA DE ESO. Dios es Amor, y el Amor solo quiere ser amado y que sean felices aquellos a quien ama. Yo amo porque espero ser amado. Amor con amor se paga. Cuando el odio se instale donde debiera estar el amor, ya vemos que otro enemigo de Dios se ponen en su altar. Ama con amor verdadero y serás feliz. Solo Dios puede dar felicidad. Solo la concupiscencia y el amor desordenado pueden quitarnos la feliz ciudad. Hoy reina un amor egoísta, desordenado. El amor se está volviendo egoísmo. Amamos solo por nuestra satisfacción material o humana tal vez. Y Dios quiere que lo amemos en el pobre. Es feo el pobre, porque no tiene ropa para cambiarse. No tiene duchas para perfumarse, no tiene el calor de un fuego, de un hogar, y vive en la soledad, el abandono y la miseria. A veces también en el dolor. No solemos hacer buenas migas con el pobre, porque el pobre solo hace pedir y pedir. Y eso no nos agrada. También el buen trato, una buena palabra es amor. Sin embargo Dios permite que entre nosotros haya ricos y pobres, para que los ricos se perfeccionen en la limosna y los pobres en la humildad. Quiere que usemos la empatía, que nos pongamos en lugar de esos necesitados, sin rencor a los ricos, sin odio, sino con caridad. Y en la piel de los pobres veremos que las necesidades son las necesidades. Todos los humanos tenemos los mismos sentimientos. Queremos ser amados, tratados bien, y que todos sean hermanos. No significa que los ricos deban dar todo lo que tienen, Ellos tienen derecho a lo suyo, al mismo tiempo que tienen derecho y obligación de ayudar al necesitado. Pero Dios no abolió el séptimo de no hurtar, porque no es rico el que tiene, sino el que amontona riquezas inútiles para una vida inútil donde sus riquezas inútiles no podrán salvarlo del dolor, Del temor, de la muerte y de la enfermedad. El rico debe saber usar sus riquezas, porque el que necesita mil y esconde cien mil, ese tal está cometiendo un pecado Social. Mientras él abunda en riquezas otros lloran de hambre. No es que su riqueza soluciones todo, pero gota a gota se hacen los océanos, Ese querer enriquecerse es una ceguedad culpable. La muerte llega, y sus tesoros no han producido. El rico estaba ciego, no vio el modo de poner a producir sus riquezas con la limosna. Los tres días de las tinieblas ya los hemos comenzado a vivir. Luego Cristo colocará las cosas en su lugar. La concupiscencia es cada dia mas enorme, y en sus mil formas mata la inocencia, el amor y el espíritu. Mejor las luces se enciendan aquí, porque en el otro mundo el dolor no es meritorio. Cristo vendrá en la oscura noche de las tinieblas espirituales Y esas tinieblas ya se ciernen sobre un mundo sin Dios, sin Religión ni Ley, donde el dios es el dios de los sentidos, donde la religión está hecha en casi todas las sectas por un hombre que no es Dios, y la Ley es una Ley sin amor y sin justicia ni la caridad. Entonces un mundo así vive en la oscuridad.

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