¿SUCEDERÁ COMO CADA UNO LO CREA?
Eso creen algunos. Pero no.
Nuestra fe, sea cual sea, ni quita ni pone ni cambia ni revoca lo que es.
Y es lo que Cristo ha enseñado, y se nos ha trasmitido por boca de los Apóstoles y profetas de todos los tiempos.
¿Quién ha dicho que con Juan se han acabado los profetas, y que Juan era el último profeta? ¡Pues vaya error!
Dios suscita profetas cuando quiere, donde quiere y como quiere.
¡Estaríamos buenos que los hombres pongan condiciones a Dios. ¿Quién puede dar consejos a Dios?
Dios es: Tanto que lo crean como que no lo crea nadie.
Dios no tiene necesidad de nuestra fe para ser quien es.
El Cielo es el cielo. Y quien vio el cielo no ha sido solo uno. Muchos
han dado testimonio, y sabemos que su testimonio es verdad.
El primero en dar testimonio del cielo ha sido Cristo, porque nadie había visto a Dios nada más que Él.
Después Pablo de Tarso. Y una gran lista de elegidos.
Pero no nos es necesario saber cómo es el cielo. Ya santa Teresa decía:
Que aunque no haya cielo yo te amara, y aunque no haya infierno te
temiera.
Ciertamente no temía a Dios. Dios no tiene en sí nada que
cause temor. Y los ángeles han dicho: No temáis. No temas María. Soy el
ángel…
Pero todos los santos han temido perder a Dios por nuestra debilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario