viernes, 19 de diciembre de 2014

¡AY, LAS MUJERES! Breve historia de las mujeres en el mundo. Y Dios creó a la mujer. Y se la dio a Adán como compañera. Hasta aquí todo iba bien. Pero veamos que pasó Un día en que Adán estaba allá arriba, cerca de donde se acababa el Paraíso terrenal plantando unas verduras para las ensaladas, de pronto oyó unos gritos que procedían del fondo de los huertos, allá donde se acababa el paraíso por la otra parte: -ADAAANN. ADAAAAN…..Contesta Adán. -¿Qué quieres mujer? ¿Te picó un mosquito? Ya he visto que había muchos ahí al lado del Río Éufrates. -¡Que no, que no es un mosquito. Ven, y ven y ven. -Ah, entonces debió de ser un Tigre. He visto un tigre cerca del Rio Tigris. Así que ya voy. Coge un palo en la mano por si las moscas. -¡Pero Adán, como te puedes inventar esas cosas? Lo que pasa es que estoy hablando con una serpiente y… -¿Cómo vas a estar hablando con una serpiente si aún no se ha inventado la palabra? Bueno, ya voy. Déjame acabar de plantar estas lechugas. -Ni lechugas ni cuernos. Ven pronto que la serpiente tiene prisa. -Voy a prisa…..Uff que carrera. Pero cuéntame ¿Qué es lo que quieres? -Pues nada. Que acabo de enterarme por este sencillo y bendito animal, al que le llamamos “serpiente” que Dios nos quiere engañar. Que debemos de abrir los ojos, y podemos ser como Él. Todo es cuestión de espabilarnos. -¿Pero qué dices Eva? ¿Te has vuelto loca? -¿Loca yo? Mira, Adán, hazme caso, porque si comemos de aquel manzano que Dios nos ha prohibido, seremos igualito igualito que Dios. Y es por eso por lo que nos prohibió comer. ¡Burra de mí que no me di cuenta antes! ¡Menos mal, menos mal que esta sencilla serpiente me lo contó todo, porque ella lo sabe todo. -¡Eva, tú no razonas. Eso que dices es una locura. Estamos aquí porque Dios nos ha dado la vida, y esa serpiente no nos ha dado nada. -Nos dio un consejo. ¡Pobrecita, mira cómo se retuerce porque tú no lo haces caso. Mira. Este es el manzano. Yo voy a comer una manzana. Y verás como no pasa nada malo. Pero nos sucederá mucho bueno. Y Eva ante la mirada atónita de Adán, y la risilla burlesca de la serpiente, se comió una manzana. Adán se quedó mirando para ella por ver si se transformaba en un moustro. Pero Eva seguía siendo igual de guapa, igual de chistosa e igual de holgazana, porque no daba palo al agua en todo el día, solo hacía que pasear paraíso arriba paraíso abajo. Al ver Adán que a su mujer no le sucedía nada malo, entonces comenzó a pensar que tal vez la serpiente tendría razón, y Dios les había engañado. Ya firme en sus creencias de que Dios era un mentiroso, un embustero, un Señor que los quería tener de esclavos…fue entonces que miró a Eva con cierta envidia. Y Eva coge otra manzana, le da un bocado y le dice: -Anda tontaina….Come, come, y mañana apareceremos hechos Dioses. Pero yo seré la Diosa porque gracias a mi nos hemos dado cuenta de que Dios no merece nuestro amor. Desde hoy amaremos a la serpiente. Ella nos aconsejará -¡Claro que sí! Dijo la Serpiente. Desde ahora seréis mis esclavos y os llevaré a mi infierno… ¿Pero qué cosas digo? Es que soy mucho de la broma. Quería decir a mi cielo. En este mismo momento la conciencia brotó como brota el agua de una tubería reventada. Brotó de tal forma que se sintieron desnudos ¿Desnudos de ropas? Nooo. Desnudos de obras buenas, de méritos, de amor a Dios, de todo lo bueno. Se vieron que habían perdido el cielo y a Dios. Y corrieron como locos a esconderse entre las higueras. Pero la voz de Dios los siguió, y les dijo? -Adán, Eva, ¿Qué habéis hecho? ¡Contesta tú, Adán, que para eso eres el hombre de la familia. -Señor, esta mujer que me has dado me ha engañado. Señor ME HA ENGAÑADO. -¿Qué has hecho Eva? ¿Por qué has engañado a tu marido, y has desconfiado de Mí, y en tu corazón me has tratado de mentiroso y dictador? -Señor, esa Serpiente me ha engañado. Entonces Dios volviéndose a la serpiente le dijo: Por prestar tu cuerpo a Satanás serás el animal más despreciado por los siglos de los siglos. Andarás arrastro, y una mujer aplastará tu cabeza. Sí, Satanás, UNA MUJER aplastará todo tu plan. Y tú Eva, se te ha acabado el tener a tus hijos sin dolor., Desde ahora se acaba la promesa y parirás a tus hijos con dolor. ¡Ah!, y además estarás sujeta a tu marido, Así que el cabeza de familia será siempre el hombre. Es tu castigo. Estarás sometida a sus órdenes. Y tú Adán, por haber hecho caso a la mujer, y no a mí, desde hoy la tierra se volverá árida, y nada producirá si no plantas y recolectas. Trabajarás, y mucho, si quieres comer. Tendrás a tu cargo a tu familia. Y sudarás, sudarás mucho para domesticar los animales y hacer producir la tierra. Desde este momento Adán y Eva dejaron de estar beneficiados con un Paraíso de gloria, de felicidad y bienestar. Y la mujer estaría sometida al hombre. Pero si no siguen estas normas todo será un caos, un desorden, y un continuo sufrir guerras, hambre, pestes y miseria. La mujer dejó de obedecer a Dios, y las consecuencias las veremos en otro escrito, pero son tan horrorosas, como que gracias a la mujer el mundo está llegando a su fin.

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