martes, 2 de diciembre de 2014
Referente a los Gais
Los Gays que han vivido su vida de sacrificio en este mundo, son dignos del más grande honor que la Humanidad les pueda dar. Son dignos de ser venerados en el altar.
Tal vez veremos en la Vida Eterna a muchísimos Gais gozando de una gloria mucho superior a cualquier otro santo, porque han sabido luchar, no solo contra y a favor de los ordinarios mandamientos de la Ley de Dios, sino que a todo esto se les ha añadido un “algo más” costosísimo de cumplir.
Por eso, porque para permanecer fieles a Cristo han sufrido un martirio de por vida, ellos son llamados a la más alta categoría en el cielo.
Por eso ni se os pase por la cabeza despreciar a ninguno de éstos, porque son ellos los primeros en cargar con su cruz, y constantemente y calladamente van subiendo con su pesada cruz la cuesta del calvario muy cerca de Cristo.
Sus acciones no podemos juzgarlas. Tampoco su sufrimiento. Pero que a nadie se le pase por el cerebro darles ningún desprecio, pues bastante peso ya llevan ellos en la vida sin que vayamos a grabar su peso.
Tal vez y desde siempre, después de pasar por este mundo, están ante el Trono de Dios intercediendo por el bien de cada uno de nosotros.
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