jueves, 11 de diciembre de 2014
DE LA ORACION
En primer lugar vamos a ver que es oración.
Orar es hablar. Hay oraciones gramaticales. Hay oraciones espirituales.
La oración gramatical es el modo de darnos a entender escribiendo o de viva voz los unos con los otros.
La oración espiritual es el modo de hablar con Dios.
Para hablar con una persona consideramos que ella nos está escuchando. De lo contrario sería igual hablar que no hablar.
Para hablar con Dios (orar) tenemos que saber que el mismo Dios está escuchándonos. Está presente a nuestra oración para concedernos lo que le vamos o estamos pidiendo.
Por lo tanto para orar hay que hacer, primero de todo, lo que se llama COMPOSICION DE LUGAR. Esto significa que tenemos que saber que el lugar donde estamos orando allí mismo está Dios. Está Jesús y está también la Virgen.
Nuestra oración la escuchan sus Majestades Divinas. Dios Padre. Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.
A su lado, sin ser una persona de la Trinidad Santa está la Virgen María. Es necesario que esté, porque ella tiene un papel muy importante en nuestra oración.
El Papel de María es poner su intercesión, sus méritos a favor del que ora y de aquel o aquello por quien se ora.
Es decir. María es una potente intercesora. La más potente intercesora delante de la Santísima Trinidad es María.
Estamos sabedores que todas estas personas celestiales están atentas a lo que oramos. Todos ellos escuchan nuestra oración porque pueden escuchar por separado a todo el mundo orante. Y aún más.
Sabiendo que estamos en la presencia de Dios debemos pedir con la misma confianza que si vas por un camino y de pronto te encuentras con un viajero. Ese viajero es Jesús, es Dios. Y al darte cuenta que vas hablando con el mismo Jesús, con el mismo Dios te vas a sentir un poco desfasado. Y dirás como Pedro: Apártate de mí, Señor, porque soy pecador.
No dirás un “pobre” pecador. Sino Un pecador de tomo y lomo.
Pero con el Hijo está eternamente las Madre.
Figúrate la sonrisa de la Madre que te toma de su mano y te acerca a Jesús.
María la Intercesora. Jesús el Dios Hombre. Y la Trinidad Celestial…todos escuchándote a ti.
Entonces si haces oración por un enfermo no puede exigir. No vas a decirles. ¡Cura a este enfermo, que le duele mucho el pecho!, Nooo. No dirás así
La humildad te va a hacer que pidas con HUMILDAD. Una oración sin humildad no vale. No alcanza lo que pide.- ¿Os recordáis de la escena del templo, el Fariseo y el gentil?
Por eso vas a pedir con humildad. Y con humildad se pide al Señor. : Señor, solo si es tu voluntad, porque yo no soy nadie para darte consejos a Ti, oh Dios.
Mejor que tú nadie sabe lo que mejor necesita esta persona.
Por lo tanto Señor, solo concédelo si es tu voluntad.
Es decir NUNCA JAMÁS PODEMOS DEJAR DE PEDIR SIN DECIR SI ES TU VOLUNTAD. Aunque todos los seres humanos digan lo contrario Siempre hay que pedir que se haga la voluntad de Dios.
Muchas veces la voluntad de Dios es que no se cure. Y se morirá porque nosotros estamos muy abajo y no vemos más allá. Pero Dios ve más allá.
Por lo tanto siempre pedir según la voluntad de Dios.
¿Qué parece que diciendo eso falta fuerza a la oración? No lo sé, pero sé que ni yo ni nadie puede decir a Dios lo que debe hacer. Dios no necesita nuestros consejos.
Pedir la curtación si es voluntad de Dios, aunque parezca que se derrama la medicina por el suelo. Y quien piense lo contrario piensa con cierta soberbia encubierta.
Jesús dijo: Pedid y recibiréis., Pero pedir con fe, incluyendo siempre la Voluntad de Dios.
¿Qué lograríamos alcanzando de Dios una gracia que Él no la tuviese en su voluntad? Pues nada bueno.
La oración nunca debe ser imperativa.
Y quien lo piense de otra manera que no olvide que somos hijos, niños, ignorantes, ciegos, de mente muy torpe ante la Sabiduría y Voluntad de Dios.
Cierto es que el hombre no hace la voluntad de Dios en muchos casos. Y eso no es bueno. Eso es malo.
Y pedir a Dios algo que ignoramos las consecuencias eternas entonces mejor y más seguro es pedir siempre si es la voluntad de Dios.
¿Qué pensáis que son las enfermedades? Pues nada menos que una preparación para que el alma se prepare para el Gozo Eterno en la Felicidad Eterna.
Otra vez< seguiré.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario