lunes, 8 de diciembre de 2014

El Barbero. Septiembre 2012 -Hola Barbero. ¿Qué haces leyendo periódicos? ?Veo que ya has leído veinte. ¿Qué ha sucedido para que tanto te intereses’? -Nada. Es que estoy buscando un empleo. Solo encuentro uno que se repite en casi todos los periódicos. Los demás son de limpia botines, y como casi nadie usa botines…Por eso sigo buscando. -¿Y cual es ese que se repite en todos los periódicos? Tal vez me interese a mí. -¿A ti? Pues no sé cuál empleo te asentaría bien, porque eres un holgazán de tomo y lomo. -Menos, menos. Léeme ese empleo a ver que dice. -Dice así: “Se busca persona valiente para cuidar mosquitos durante las noches. Si alguno se mueve debe atarlo y buscar ayuda, El número de la Policía es 22-122, 22 22. Solo se presenten personas muy valientes. Los demás abstenerse, por favor. Remuneración dos mil euros mes más seis pagas extras de la misma cantidad. -¿Y tú no te atreves a cuidar mosquitos? -No sé. Tengo miedo a que me piquen y pueden trasmitirme la maría. -Querrás decir la “malaria” -Me da igual. -¿Y pone que están vivos? Porque no creo que se puedan cuidar mosquitos vivos, pues se escaparán por las nubes, o vete a ver. Mejor pregunta. -Tienes razón. ¿Cómo no se me ocurriría? Voy a llamar Aquí está el número. -Trrrrrriiiggggg Trrriiigggg -¿Qué mosca le pica a estas horas? ¿Qué es lo que quiere? --Llamo por lo de los mosquitos. --Vaya. Es usted el número ciento treinta que llama, y todos renuncian. Por eso si usted renuncia tendrá como castigo un ADCAPYA.. (AÑO DE CARCEL A PAN Y AGUA) -Vale, vale. Yo acepto. -Pues venga a firmar. Nuestras oficinas no se cierran. Debe dejar en depósito tres meses por adelantado del sueldo antedicho. -¡Y como sabré yo que no se quedan mi dinero, y sean ustedes una empresa fantasma!? -Oiga, si quiere le meto una paliza, y verá usted como no soy fantasma. -Vale, vale. Voy a firmar. ¿Cuál es la calle? -Calle de la muerte morida, número trece. Me parece que es ésta la calle. Voy a ver si leo bien: “•Calle de la Mente Mónica… “No, ésta no es. Voy a ver si es más adelante. Por fin llegue. Voy a llamar a este portal de hierro No se ve a nadie dentro. Pero aquí es. -¿Ay alguien? -Estamos todos /contesta una voz tétrica y lúgubre/ Pasa pasa. -Sin empujar, por favor. ¿Pero donde está usted que no lo veo en esta noche negra? -Es que soy negro. -Ah, vale. ¿Es de nigeria?. -Sí. -¿Y que tengo que hacer yo aqui? -Yo soy un “morido”. Solo hago que obedecer ordenas. Debe entrar por este nicho -Oiga, ¿Pero es esto un cementerio?. -Claro. ¿Es que no lo ve?. -No. Yo no veo en las noches. Y usted es un invisible. ¿Lo puedo tocar?. -Ni se atreva. Usted no me puede ver ni tocar porque soy una emanación gaseosa. -¡Ay mi madre! ¡Esto no me lo esperaba yo! ¿Entonces con quien estoy hablando? -Con un mosquito. ¿Le han dicho que debe cuidar mosquitos y si alguno se mueve o trata de escaparse debe matarlo? -No. Yo no mato a nadie, aunque me piquen. -Provemos a picarle. -Aaaayyyy. Eso no es una picada de mosquito. Eso es una puñalada en toda regla. -Se equivoca. Solo ha sido con la nariz. -Pues tiene usted una nariz muy afilada porque me ha atravesado la espalda de parte a parte. Y luego dice que no le puedo tocar. ¿Es usted un mosquito a un pararayos?. -Un mosquito. Pero de los vivos. Usted debe cuidar de los muertos. -No me agrada estar por las noches en este solitario cementerio solo en compañía de unas voces orrorosas que salen de los sepulcros que chisporrotean con llamas azules, fosforescentes… Me voy -Jajaja. Usted no pueden irse. Yo mismo lo llevaría al polo norte y lo convertiría en un mosquito como a mi me han convertido. -Dígame donde está ese dichoso nicho, y vaya usted delante. -¡Oiga, se ha creido que soy tonto?. El nicho está habitado. ¿Recuerda usted a la Faraona?? -¡Claro que la recuerdo. Era Lola de España! Pues no es la Faraona, Es el Faraon quien está en esa tumba. Usted debe pasar sobre su cadáver. -¿Y a donde voy a salir? -A Egipto. ¿O se ha imaginado qie iba a salir al palacio de la Moncloa?. -Bueno, pero no retrocederé en el tiempo.? -Pues claro que retrocederá. Los mosquitos están en las tumbas de los faraones. -Pues no entro -Ya no puede volverse atrás. Yo mismo tiraré de usted. -¡Suéltame, idiota, que me arrancas un brazo!. Ya iré poco a poco caminando hacia el pasado.

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